En nuestro país se consumen aproximadamente 125,000 toneladas anuales de unice , y esto lo convierte en una oportunidad de negocio para Rennueva, una startup que nació en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Desde hace 7 años Héctor Ortiz y Jorge Luis Hinojosa, tuvieron una idea de reciclar unicel, pues es un material que queda en los botes de basura que no se lleva a algún centro de acopio como ocurre con las botellas de PET y latas de aluminio.
En el año 2014, formalmente se creó esta startup que se dedica al desarrollo de tecnología y estrategias para el cuidado del medio ambiente.
Este 2018, Rennueva comenzó a operar una máquina que permite compactar el unicel para luego venderlo a empresas dedicadas a la elaboración de productos hechos de plástico, como es el caso de la compañía Marcos&Marcos, compañía mexicana que fabrica y vende productos de enmarcado en el país.
Esta nueva tecnología creada por Rennueva compacta el unicel y lo convierte en materia prima lista para darle un nuevo uso. Señaló Héctor Ortiz, director general de la firma: “Me adentré un poco más en el desarrollo tecnológico y sacamos la primera patente que procesamos en la facultad de ingeniería. Lo que hacemos es la materia prima para los marcos de las fotos. En la etapa final del proceso de la máquina salen tiras de plástico rígido, que se enfrían y se cortan del tamaño del arroz, lo cual entregamos como producto final”.
Rennueva produce 100 kilos de unicel reciclado al día y en el corto plazo, tienen la expectativa de llegar a los 800 kilos, para después escalar la producción a las 2.4 toneladas diarias.
Indicó Héctor Ortiz,: “No estábamos vendiendo, la producción que teníamos era para afinar y parametrizar la línea de reciclaje, para hacerla más eficiente. Pero ahora que ya tenemos parametrizada toda la línea de producción, ya podemos producir más”.
Dicha firma tiene un centro de acopio en la colonia Santa María Insurgentes #63, el cual fue abierto con la ayuda de la Delegación Cuauhtémoc y la Secretaría del Medio Ambiente en la Ciudad de México (Sedema).

Foto: Cuatro Vientos
Fuente: www.forbes.com.mx




