En enero la jornada máxima baja a 46 horas por semana sin tocar el sueldo, y cada entrada y salida tendrá que quedar en un registro electrónico. FiscoClic detalla qué cambiará para quien trabaja, qué le toca a quien contrata y por qué conviene empezar antes de Año Nuevo
La lista de firmas en la bodega o el «ya llegué» por chat al jefe tienen los meses contados. La Ley Federal del Trabajo (LFT), reformada el 1 de mayo de 2026, exige registrar electrónicamente el inicio y fin de cada jornada y entregar esa información a la autoridad cuando la solicite (art. 132, fracc. XXXIV). Las disposiciones de la STPS regirán desde enero de 2027.
Ese mismo día, la jornada semanal máxima bajará de 48 a 46 horas, sin reducir salarios ni prestaciones.
«Para la mayoría el cambio se va a ver simple: marcar en el celular o en una tablet en vez de firmar una hoja», explica Raúl Santillán, CEO de FiscoClic. «Pero detrás de esa marca hay dos preguntas: cuántas horas trabajaste y cuánto deben pagarte».
Cuatro trabajadores, cuatro cambios
Una cajera de supermercado podrá tener un horario más corto o redistribuido, con el mismo sueldo. Si no puede salir del establecimiento durante su comida, ese tiempo cuenta como jornada (art. 64).
Un repartidor deberá registrar el tiempo que permanece a disposición de su empresa, no únicamente sus visitas a la bodega (art. 58).
Quien trabaja en home office también deberá considerar el registro de su horario, respetando su derecho a la desconexión y una supervisión proporcional (arts. 330-E y 330-I).
Un guardia con turnos prolongados deberá prestar especial atención a las horas extra: en 2027 el límite será de nueve semanales, bajo las condiciones previstas en la LFT; las excedentes tendrán un pago mayor.
¿Y si no se tiene celular o señal?
En obras, bodegas o sótanos puede utilizarse una tablet compartida para registrar entradas y salidas. Algunos sistemas sincronizan los marcajes al recuperar internet.
«Lo que más gana el trabajador es poder ver su propio registro», señala Santillán. «Si una salida quedó mal, la aclara esa misma semana».
Lo que cambia para el patrón
El registro electrónico de la jornada también funciona como evidencia laboral. Ante una controversia, corresponde generalmente al patrón acreditar la duración del trabajo (art. 784). La falta de registro puede generar multas de 250 a 5,000 UMA por persona afectada, con sanciones mayores por reincidencia.
Con el mismo sueldo y dos horas menos, el costo de cada hora ordinaria aumentará aproximadamente 4.3 % en 2027. Un checador de asistencia que advierta sobre el tiempo extra permite ajustar turnos antes del cierre de nómina.
¿Qué conviene hacer desde ahora?
Las empresas deben revisar horarios, acordar el método de registro, informar al personal y elegir una herramienta que funcione incluso sin señal. Los trabajadores pueden consultar sus marcajes y verificar las horas extra pagadas.
Entre el Buen Fin, los días festivos y el cierre de año, quedan alrededor de 30 días hábiles efectivos para prepararse.
La empresa debe conservar sus controles de asistencia: si surge una controversia y no los presenta, pueden presumirse ciertos los hechos señalados por el trabajador (arts. 804 y 805).
«La lista de firmas se va; llega un registro que empresa y trabajador pueden revisar el mismo día», concluye Santillán.

